1. ¿Puede un joven de hoy aspirar a la santidad?

A.  Una mirada a la realidad en la que se encuentran inmersos los jóvenes y las tentaciones a las que se ven enfrentados.

  • Existe una gran influencia de otras personas (la masa) en el comportamiento de cada uno, por la falta de carácter.
  • La sociedad te corrompe y te exige ser alguien, eso implica crecer en la espiritualidad.
  • Ese ser alguien debe ir acompañado de amor al prójimo, de la entrega a los demás.

B. El llamado a la santidad como resultado de un encuentro personal con Jesús.

  • Siempre el Señor nos está llamando, lo que nosotros debemos hacer es aceptar ese llamado a ser servidores de nuestros hermanos y de nuestro Señor.
  • En la oración diaria y la Eucaristía encontramos como Él nos llama a realizar su voluntad.

C.-Los modelos de fe, una mirada a las experiencias de santidad de otros hombres y mujeres, en especial San Antonio María Zaccaría.

  • Los modelos de fe nos muestran como Jesús actúa en medio de nosotros, por esas personas que se entregan a su servicio, haciéndose ellos servidores de los demás, como Jesús lo fue de toda la humanidad.
  • Y así nosotros en nuestras actividades debemos hacernos servidores de los demás, ya sea como ingeniero, doctor, abogado, profesor, etc.; para la edificación del Reino de Dios.

D.- Correr hacia el prójimo, una manera de corresponder al amor de Dios olvidándose de sí mismo.

  • Debemos dar a nuestros hermanos el don gratuito de la salvación que Dios nos dio, para que ese amor a Dios se demuestre en como nos amamos los unos a los otros con sinceridad.
  • No dejándonos llevar por los egoísmos y falsos modelos que nos entrega la televisión, sino que esos modelos de fe que han encontrado gracias en Dios Padre.

2.- ¿Qué dones espirituales tiene el joven de hoy?

A.- La visión adulta del mundo de los jóvenes como un indicador de lo que estamos haciendo bien y mal.

  • Los adultos tiene una visión un poco negativa de los jóvenes, nos creen incapaces de organizar algo bien, nos creen irresponsables, no nos toman en cuenta.
  • Sin embargo, hay que recordar que la gente adulta busca beneficiarnos y no lo hace por hacernos sentir mal.

B.- Mirar la vida como el primero de los dones gratuitos que merecen nuestro agradecimiento.

  • La vida todos la valoran por el hecho de ser un regalo, pero igual hay personas que no la valoran mucho y se hacen daño con drogas, alcohol u otras sustancias.

C.- La alegría, el compromiso y otros dones propios de los jóvenes.

  • Los jóvenes son comprometidos, no sólo por estar relacionados con alguna institución.
  • Los adultos no envidian a los jóvenes, sino que los admiran por aquellas cosas que ellos ya no pueden hacer.

D.- El deber de multiplicar los talentos y compartirlos para la construcción del reino.

3.- El rol de los jóvenes en la Iglesia de hoy.

A.- Los jóvenes comprometidos con Cristo en las labores de su Iglesia.

  • Los jóvenes nos comprometemos con la Iglesia, pero la influencia de la sociedad nos hace alejarse de ella.
  • Los jóvenes piensan que todo es monótono, esto hace que no haya participación. Los jóvenes buscan hacer cosas nuevas, para encontrar algo que los llene.
  • La gente adulta impide un poco el trabajo de los jóvenes, pero esto nos fortalece a seguir.
  • No sólo el mundo adulto nos pone barreras, también hay jóvenes desmotivados que a veces son la lucha más dura.
  • Más que crear instancias de participación para jóvenes, es necesario que los jóvenes busquen instancias y que no se den por vencidos tan fácilmente. "Nos tenemos que creer el cuento".

B.- El mandato misionero se encarna en los Jóvenes Barnabitas.

  • Nuestra labor es seguir adelante en nuestra lucha y jugársela por completo.
  • Abrir nuestro corazón de misioneros nos fortalece y nos llena de alegría.
  • Los Jóvenes Barnabitas se caracterizan por el respeto, también por tener mayor conocimiento de la historia de San Antonio María Zaccaria.

C.- Sólo los que construyen el presente de la Iglesia pueden mirar críticamente el pasado para proyectar su futuro.

  • Muchas veces se critica a la Iglesia sin saber lo que realmente ocurre.
  • La televisión y los medios de comunicación muestran lo malo de la Iglesia.
  • Por estos problemas los católicos se alejan de la Iglesia.
  • Debemos trabajar por Dios y para Dios.
  • Es difícil la experiencia de crear nuevos espacios, pero hay que jugársela.

D.- La importancia de prepararse para hacer las cosas bien.

  • La historia de la Iglesia es fundamental, es la base para la participación en ella.
  • El conocimiento nos sirve de cultura para tener argumentos al momento de defender a nuestra Iglesia.
  • El conversar con personas de otras religiones o iglesias, en base a la Biblia, nos hace dudar sobre las tendencias de la Iglesia Católica.

D.- La liturgia como el momento preciso para celebrar nuestro espíritu joven.

  • La liturgia es un alimento espiritual que las personas necesitan, es el alimento de cada día.
  • La no-participación de los jóvenes en la Iglesia y sobretodo en la misa, se debe a que la encuentran monótona, no hay motivación, su estructura está hecha para ancianos.
  • La misión de los Jóvenes Barnabitas es atraer a las personas a misas más adaptadas, con sacerdotes jóvenes y motivadores que nos den apoyo.
  • La actitud de los sacerdotes también ayuda mucho a la integración de los jóvenes a la Iglesia.
  • Misas acorde a los jóvenes, adecuadas a la realidad de hoy.

4.- Cómo alimentar una espiritualidad juvenil.

A.- No podemos ser autosuficientes en nuestra vida espiritual, dependemos de los demás y por sobretodo de Dios.

  • No podemos ser autosuficientes, puesto que caeríamos en un egocentrismo que al final destruiría nuestras relaciones con el prójimo y con Dios.

B.- El acompañamiento espiritual como la labor fundamental de los Religiosos con los Jóvenes Barnabitas.

  • Sin duda todos necesitamos guías espirituales y las personas que creemos más indicadas para guiarnos son los sacerdotes, aunque cualquier persona puede ejercer como guía espiritual.
  • No necesariamente es un cura, es un ejemplo y un consejero.
  • No tiene confianza de hablar con un cura, prefieren hablar directamente con Dios.

C.- La oración frente al crucifijo el primero de los pasos.

  • La oración es un pilar fundamental de nuestras relaciones con Dios, aunque creemos que estas pueden ser en cualquier lugar y no necesariamente frente al crucifijo, pues la cruz la llevamos dentro.
  • Casi todos hacemos oración cuando necesitamos algo, pero pocas veces nos acordamos de dar gracias.
  • La mayor parte de los jóvenes tratan de tontos a aquellos que son de la Iglesia o rezan, se burlan y los molestan por eso.

D.- La comunión eucarística como fuente y culmen de nuestra vida espiritual.

  • Este encuentro y unión con Dios a veces nos resulta difícil de comprender y muy poca veces lo hemos vivido plenamente, pero queremos a prender a vivirlo y llenarnos de este momento culmen en nuestra vida espiritual.

E.- La vida comunitaria expresión de nuestro estilo de vida (un solo corazón).

  • Nuestro estilo de vida debe ser lo más apegado posible a nuestras propias creencias y convicciones, debemos aplicarlas a nuestra vida diaria, a nuestra forma de actuar y a nuestra manera de relacionarnos con los demás; para que luego, tal como Cristo nos dijo, podamos comunicarla a los demás.

5 .- Jóvenes que vencen la mediocridad.

A.- La mediocridad un mal de nuestros tiempos, que se contrapone a los dones espirituales: Falta de compromiso social, cívico, familiar.

  • Los jóvenes diariamente estamos tentados por la mediocridad, ya sea en el estudio, dentro de nuestra familia y en toda la sociedad.
  • Muchos de estos factores nosotros mismos los hemos ido estableciendo, sin tener noción de que a la larga nos van a limitar como seres humanos y que no dejan crecer nuestra inteligencia y diversos dones.
  • Tenemos miedo al compromiso por los ejemplos de familia que tenemos en nuestros días, con todos sus problemas y heridas.
  • Estamos vencidos por la comodidad.

B.- La vida cristiana mediocre, la tibieza de aquel que se conforma con cumplir los mandamientos.

  • Nuestros dones son un obsequio y como Jesús dice, debemos duplicar y triplicar las riquezas otorgadas por el Rey, a través de nuestros hermanos.
  • El "cristiano a su manera" no sigue las líneas de la Iglesia, no respeta la verdadera vida cristiana disminuyendo así su fe.

C.- Las opciones radicales, ¿qué hacer con mi vida?

  • Debemos tirarnos a lo desconocido, arriesgarnos, descubrir lo desconocido.
  • Jugársela por completo por el matrimonio, la familia en el mundo.
  • Hay mucha fuerza en los jóvenes que hay que reenfocarla en la transformación del mundo.

SÍNTESIS DEL PLENARIO

  • Los jóvenes sienten que el ambiente que los rodea ejerce una gran influencia negativa sobre ellos, planteándole antivalores que resultan más atractivos y cómodos que los valores cristianos. Sienten que cuesta nadar contra la corriente y no tiene apoyo en esto.
  • No existe la confianza y el apoyo suficiente de los adultos. Se sienten lejanos de los sacerdotes y miran a la Iglesia como una estructura anticuada y poco atractiva.
  • El trabajo por el prójimo se plantea como la manera más atractiva de sentirse útiles y comprometidos con algo. Los santos más admirados como modelos son los que hicieron algo por los demás.
  • La oración les resulta poco atractiva, sólo recurren a ella cuando necesitan de "algún favor"; les cuesta comprender y vivenciar la eucaristía, por lo que la misa resulta aburrida y poco trayente.

DESAFÍOS PARA LA ORGANIZACIÓN DE LOS JÓVENES BARNABITAS

  • Formar a Adultos Jóvenes (Asesores), capaces de acompañar a los jóvenes de una manera más cercana, y a los lideres o animadores de entre sus pares.
  • Dedicar los esfuerzos de religiosos y sacerdotes a la animación, formación y acompañamiento de los Asesores y Líderes.
  • Estructurar nuestras celebraciones litúrgicas para hacerlas más atractivas y con un sentido más pleno para los jóvenes.
  • Organizar actividades y comunidades en los que se complemente el trabajo dedicado al prójimo con la meditación, la reflexión y la formación.
  • Preparar material para la formación de los Jóvenes Barnabitas, que permita acercar y empaparlos de la Espiritualidad Barnabita.

 

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